Minería, ¿intocable en territorio potosino?

AÑO 1990 a la fecha.- Más allá de lo habitual/ancestral, impactos mineros e industriales, desechos tóxicos y similares, han afectado de manera grave, distintos puntos geográficos del estado potosino; ello con la complicidad y/o abulia y/o soborno y/o chantaje a las autoridades estatales y federales. Los más notables al oriente de la capital, en Cerro de San Pedro y en Guadalcázar.

AÑO 2003.- Cuando, Marcelo de los Santos asumió la responsabilidad (?) como gobernador de San Luis Potosí, es recibido por un grupo de académicos/científicos con desplegados periodísticos demandantes de poner remedio a la atroz contaminación de la Industrial Minera México (IMMSA)/Morales en la capital potosina (propiedad de Germán Larrea, identificado como el segundo hombre más rico de México, con capital ahora de 13 mil 300 millones de dólares). Había estudios específicos de afectaciones irreversibles en la salud de vecinos del lugar, particularmente infantes.

Extrañamente, los académicos/científicos, de pronto, silenciaron al respecto. ¿$$$silencio, acaso? No es habitual en su perfil; sí es posible.

2003 a la fecha– De entre muchos, estos son dos enormes agravios mineros permitidos, tolerados, negociados en SLP:

  •  Explotación salvaje degradadora/ irreversible en Cerro de San Pedro; con miserables beneficios salariales y multimillonarias ganancias para inversionistas.
  •  Lucro desmedido del espacio territorial de IMMSA/Morales/SLP, con cambio de uso de suelo, sin remediaciones degradadoras acumuladas. Qué ironía, el abogado de esa empresa es el ex gobernador Horacio Sánchez (responsable/perdedor ante el conflicto tóxico en Guadalcázar durante su mandato), y su sobrino Xavier Nava es el actual presidente de la capital.
  • Vale evocar lo siguiente. Cuando en Nuevo León, la Fundidora Monterrey dejó de operar, contribuyó a la reconversión de sus espacios territoriales en un enorme, estético, multi-temático parque público. ¿Necesitará en SLP intervenir la federación para negociar remediación de suelo y cambio del mismo en favor de la ciudadanía y no sólo del lucro privado/sobornador desmedido?, ¿Rectificará la academia o se encierra en su capelo?

AÑO 2006.- En la mina Pasta de Conchos, de Larrea, sucedió una de las más grandes desgracias humanas del gremio en cuanto pérdida de vidas. Murieron 65 trabajadores. El motivo principal, hasta hoy enturbiado con trafiques leguleyos, falta de medidas de seguridad.

2006 a la fecha– Los agravios ambientales y demás abusos de Larrea en distintos sitios del país son varios y enormes. Así se refirió a los más destacados, Carlos Fernández-Vega, en su columna México SA del pasado 22 de julio:

  •  En gobiernos de Calderón y Peña Nieto, los secretarios del Trabajo en turno presumían que existe paz laboral, (…) sólo en el sector minero se registraban tres grandes estallidos (Cananea, Sombrerete y Taxco) que nunca resolvieron por ser todas en empresas de Grupo México, propiedad del tóxico empresario Germán Larrea (…) quien fue cubierto con el manto protector de siete secretarios de Gobernación, que sólo dedicaron su tiempo y esfuerzo a cuidarle la espalda –y los bolsillos–.
  • No existe precedente alguno en la historia nacional de un periodo tan largo de paz laboral. Sí, paz porfiriana (de sepulcros).

2009 a 2011.- El equipo potosino enred@rte, durante más de 50 publicaciones en su formato de revista electrónica, se refería al inicio de la sección ”San Luis con vida” al silencio de los académicos/científicos potosinos respecto a los agravios de IMMSA/Morales. Ellos nunca desmintieron ni esclarecieron su proceder.

AÑO 2014.-  En instalaciones del Grupo México de Larrea, en Cananea, Sonora, hay derrame de 40 millones de litros de sulfato de cobre. Es el mayor desastre ecológico de nuestra historia.

AÑO 2019.- El 9 de julio, hay una fuga en Metalúrgica de Cobre del Grupo México; derrame de 3 mil litros de ácido sulfúrico en aguas del Mar de Cortés (bahía de Guaymas); el consorcio impidió a autoridades ambientales supervisar y diagnosticar los daños. 10 días después, Profepa clausuró temporalmente dicha terminal portuaria por no tener la autorización de impacto ambiental para obras y actividades.

El jueves pasado 1º de julio, el presidente Andrés Manuel López Obrador mencionó una reunión que tuvo con los 10 empresarios considerados los más ricos de México, entre ellos Germán Larrea. “Todos ratificaron su intención de mantener inversiones en el país, dijo el mandatario”.

En San Luis Potosí, como en otros sitios de México y el extranjero, Larrea seguirá mangoneando si no hay autoridad que frene sus desmanes. Es aún tiempo de que en SLP muestren casta sus mandatarios.

EPÍLOGO PROVISIONAL

De penúltima hora.- “En medio de constantes denuncias de mineros por despidos y afectaciones al medio ambiente por las empresas de Larrea, la semana pasada el mandatario anunció el inicio de mesas de negociación para resolver las huelgas en tres minas, que llevan más 12 años” (Néstor Urrutia, 2 de agosto en La Jornada).

Por su parte, Fernández-Vega de México SA, agrega:

Las rebanadas del pastel

¿Qué sería de la fortuna del tóxico Larrea (13 mil 300 millones de dólares en 2019, según Forbes) sin los bienes de la nación? De entrada, habría que restarle Minera Cananea (hoy Buenavista del Cobre, que es la joya de su corona) y demás empresas prácticamente regaladas por Salinas de Gortari, las voluminosas concesiones mineras federales, la entrega (cortesía de Zedillo) de los ex Ferrocarriles Nacionales de México, los jugosos contratos petroleros, de energía eléctrica y de construcción de obra pública, las concesiones carreteras y mucho más en donde el cliente cautivo es el erario. ¿Qué le quedaría? Cinemex, sus tejes y manejes en el Hipódromo de Las Américas y otras menudencias.

Columna de Jorge Ramírez Pardo

Fuente:  La orquesta