¿Por qué las grandes compañías mineras están adoptando la energía solar?

La adopción de la energía solar en Latinoamérica permite que las compañías mineras adquieran energía a precios más competitivos

El uso intensivo de energía en las empresas mineras de América Latina

La industria minera mundial consume alrededor de 400 teravatios-hora (TWh) de energía por año, el equivalente a la demanda anual de energía de Francia. Una gran porción de esa energía se consume en América Latina, una región rica en minerales, con los depósitos más grandes de cobre, plata, litio y oro del mundo. En esta región el sector minero es una industria multimillonaria que recurre cada vez más a las energías renovables para satisfacer sus demandas energéticas.

El producto minero final, que satisface la creciente demanda mundial, amerita un procesamiento que consume mucha energía. En la actualidad, la energía puede llegar a representar más del tercio del costo de una operación minera y esa proporción aumenta a medida que se culminan las tareas que no requieren mayor esfuerzo. Así, las técnicas de minería más complejas demandan más energía.

Incorporación de energías renovables en el proceso minero

Para aliviar estos problemas, las compañías mineras recurren con mayor frecuencia a energía solar fotovoltaica económica, así como a energía eólica, para satisfacer sus requisitos de energía, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y disminuir los costos operativos.

La energía renovable proveniente de fuentes no convencionales en América Latina comienza a ganar impulso, hasta el punto en que ha demostrado ser una solución viable de energía alternativa. Por ejemplo, Chile aumentó su cuota total de energías renovables de 5% a 18% en los últimos cinco años. La energía generada por plantas solares se convirtió en una fuente muy competitiva si se compara con las formas tradicionales de energía —especialmente en Latinoamérica, por ser una región que se beneficia de excelentes niveles de radiación solar desaprovechados—.

Los costos de la tecnología solar fotovoltaica se han reducido significativamente durante la última década. Ello, combinado con eficientes innovaciones, ha conducido a que los precios de la energía solar alcancen menos del 50% de los de la energía convencional (como carbón y gas). Asimismo, la energía solar fotovoltaica (y el viento en ciertas regiones) comienza a costar la mitad que la energía hidroeléctrica convencional. Estos cambios han estimulado la inversión en energía solar para desplazar a la energía convencional.

La planta solar Javiera, de Atlas Energías Renovables, ubicada en la región de Antofagasta, en el norte de Chile, es un buen ejemplo del uso de energías renovables en la minería. Se trata de una planta fotovoltaica de 69 megavatios (MW) que provee energía a Los Pelambres, mina de cobre perteneciente a Antofagasta Minerals, la compañía minera privada más grande de Chile. Este proyecto cubre casi el 15% de los requisitos de energía de la mina.

La industria minera en países como Brasil, Colombia, México y Perú también es candidata para incorporar la energía renovable no convencional en sus procesos. Al hacerlo no solo obtienen energía a mitad del costo de la energía convencional, sino mejoras en sus credenciales ambientales y la posibilidad de establecer negocios con organizaciones que valoran las huellas ambientalmente sostenibles. Las compañías de tecnología que confían en los minerales latinoamericanos para elaborar sus productos están ansiosas por alcanzar las metas de reducción de las emisiones de dióxido de carbono y cada vez más demandarán esto a sus proveedores.

Panorama en un futuro

Se prevé que las fuentes renovables representen entre el 5% y el 8% del consumo de energía de las industrias mineras mundiales para 2022, con objetivos más ambiciosos que apuntan a una penetración de hasta el 15% en ese mismo período. La preferencia por las energías renovables triplicará la capacidad global en este mercado para 2027. La incorporación de energía solar es una oportunidad única para que empresas mineras de América Latina puedan satisfacer sus necesidades energéticas de manera sostenible, confiable y rentable. La energía solar ya no solo se trata de ser sostenible: es una manera de que las compañías mineras se mantengan competitivas en una industria en la que las reducciones de costos son variables críticas.

Fuente: Contraparte